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Cinco consejos para iniciarse en el ciclismo

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¿Te has dado cuenta de que cada vez hay más bicicletas por tu ciudad? Vas un día laborable por el núcleo urbano de tu municipio andando y puede que te pesen un poco las piernas porque has decidido dejar de usar tanto el coche: el combustible es un poco caro y, de paso, le ahorras un poco de contaminación a tu ciudad.

Mientras caminas te das cuenta de que hay más bicicletas de las que veías desde el coche. Y no sabes si es coincidencia o no, pero desde luego la gente va menos encabronada en bici que con el coche. Las dos ruedas te generan cierta simpatía. Te gusta la bicicleta, de hecho, en el pueblo, con algunos años menos, eras el que más y mejor andaba de toda la cuadrilla.

Una tarde decides “quitar la carbonilla” de tu bicicleta que tenías en el trastero. La miras y parece que todavía se conserva bien. Todos los cables tienen tensión, los frenos parece que frenan y la cadena no parece que se haya oxidado por la humedad. Los cambios no están del todo ajustados y rozan un poco, pero bueno, tampoco vas al Tour.

Te da un poco de miedo salir a andar un rato, hace tiempo que no salías y, bueno, sí, el que tuvo retuvo, ya, pero es que ha pasado tanto tiempo… Te planteas empezar a ir al trabajo en bici, pero temes que de casa al trabajo puedas tener algún percance. No te preocupes. Aquí tienes cinco consejos para inicarte en el ciclismo:

  • Protección: El casco. Sí o sí. En ciudad no es obligatorio pero si no eres el más habilidoso sobre la bicicleta, al menos de momento, mejor usar casco. A ver si por una caída tonta vas a tener una avería seria… Para los que seáis más habilidosos, sí, la habilidad y la experiencia ayuda a evitar caídas, pero no es una garantía de por vida para evitar accidentes. Ponte el casco.
  • Frenos en buen estado: No hace falta tener la bicicleta recién salida del taller a diario para ir seguro. Por algún sitio, el autor de esta entrada ha leído que el propio Alejandro Valverde se asegura de que los frenos frenan adecuadamente antes de cada etapa. Y eso que tiene un equipo de mecánicos profesionales detrás de él. Si Valverde revisa los frenos, ¿quién somos nosotros para no hacerlo? La tensión del cable adecuada y las zapatas sin desgastar.
  • Los frenos son para frenar: No tengas miedo de usar los frenos. Si te sientes inseguro, frena hasta que puedas trazar una curva con tranquilidad y seguridad. Los frenos no son un adorno, son una parte fundamental de la bicicleta. La bicicleta se conduce con los frenos.
  • Autosuficiencia: Lleva algún repuesto. Desmontables, una cámara de aire y una bomba pequeña son necesarios y es lo básico para el problema más habitual y repetido. A ver si vas a pinchar y vas a llegar tarde, o ni llegas, allá donde vayas. No mendigues materiales a los demás.
  • Seguridad vial: Es posible que haya muchos de bicicleta de montaña, pero si vas a ir por la carretera, que entre tu hogar y el monte seguro que hay alguna carretera, ¿qué menos que saberse las normas de circulación? Las bicicletas son vehículos, y como vehículos tienen que respetar las normas de circulación. No es ético pedir metro y medio de separación mientras nos saltamos semáforos, escuchamos música o sacamos el móvil.

 

Ibai Lejárraga

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Fotografía: J. Cortés

Bilbao, 1992. Periodista por la Universidad del País Vasco desde 2015, con experiencia en medios radiofónicos locales y autonómicos.

Máster en Derecho Deportivo por la Universitat de València y Master MBA en Dirección y Gestión de Empresas de Marketing Deportivo y Patrocinio en el Deporte por EUROINNOVA FORMACIÓN. Gestión de la Comunicación en Entidades Deportivas y Gestión avanzada de RR.SS en el Deporte por la EUROPEAN SCHOOL BUSINESS SCHOOL.

Director Deportivo en HONDARMENDI TXIRRINDULARITZA KLUBA  y grado medio inicial como Director Deportivo en Ciclismo por la ESCUELA VASCA DEL DEPORTE.

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¿Pero qué pasa en la Bilbao-Bilbao?

¿Qué es una marcha cicloturista? Es la pregunta que me hago cada vez que acudo a uno de estos eventos. Comprendo que hay ciclistas con más y mejor preparación física que otros y que, por consecuencia, pueden ir mucho más rápido subiendo o en llano; pero, ¿bajando? Como reflexión después de lo visto y vivido en la Bilbao-Bibao 2017 me pregunto: ¿qué necesidad tenemos los ciclistas de ganarnos más enemigos de los que ya tenemos?

A 60 km./h. por el carril contrario, como si tuviésemos los dos carriles, como una carrera. Metiendo manillar, como si tuviésemos que ganar la posición, como una carrera. Aprovechando cualquier resquicio de espacio, incluidas las aceras, como una carrera. Sin preocuparse de la integridad física de los demás participantes para el beneficio propio, como una carrera. O ciclistas profesionales del Team DirectEnergie haciendo ‘selfies’ en plena marcha, como si estuviera permitido.

Mala reputación, indiferencia hacia nuestra lucha por el metro y medio de separación con los vehículos y descrédito total y absoluto hacia el colectivo ciclista.

Las consecuencias directas son las que son: entre los que van en BTT a 20 km./h. (con todo su derecho a ir, por supuesto) y los cicloturistas tranquilos y relajados que no esperan a un pelotón de profesionales frustrados que vienen a 45 km./h. en llano, han sido nueve traslados a los hospitales y seis atenciones y/o curas. Poco me parece para lo que he llegado a ver.

Un cero a los cicloturistas maleducados que invaden aceras 😒😒😒 #bilbaobilbao #ciclismo #Plentzia #Barrika pic.twitter.com/8OD3oPKiXH

— mikelbengolarri (@mikelbengolarri) 19 de marzo de 2017

¿Las consecuencias indirectas? Más graves, si caben: Mala reputación, indiferencia hacia la eterna lucha por el metro y medio de separación con los vehículos y descrédito total y absoluto del colectivo ciclista. Me enorgullezco de practicar este increíble deporte, pero me avergüenzo de algunas personas que, por desgracia, también lo practican. Las consecuencias de sus actos nos afectan a los demás. “Con lo sencillo que es hacerlo fácil…” he escuchado alguna vez. Pues eso.

 

Ibai Lejárraga

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Fotografía: J. Cortés

Bilbao, 1992. Periodista por la Universidad del País Vasco desde 2015, con experiencia en medios radiofónicos locales y autonómicos.

Master MBA en Dirección y Gestión de Empresas de Marketing Deportivo y Patrocinio en el Deporte por EUROINNOVA FORMACIÓN. Gestión de la Comunicación en Entidades Deportivas y Gestión avanzada de RR.SS en el Deporte por la EUROPEAN SCHOOL BUSINESS SCHOOL.

Director Deportivo en HONDARMENDI TXIRRINDULARITZA KLUBA, Licencia de Director Deportivo 1 en Ciclismo por la ESCUELA VASCA DEL DEPORTE.

Razones por las que no hacer tras-coche

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El tras-coche, esa sensación de velocidad y de profesionalismo y  que, precisamente, tanto se ve en las carreras de profesionales, también se ve en las vías públicas. Seguramente, los que más salimos estamos acostumbrados a hacer algo de tras-coche o tras-moto, bien al salir de un semáforo o cuando un coche se coloca cualquier vehículo justo por delante al adelantarnos.

Ningún entrenamiento, ninguna velocidad media o ningún logro personal merece la pena por asumir tanto riesgo.

En las marchas cicloturistas hay varios estilos de ciclistas: los que van a pasar la mañana y se olvidan de batallas, los que intentan mantenerse en el grupo principal hasta que llega la primera dificultad y ven que, o bien no va a ser el día de hacer aventuras o desisten porque, simplemente, no suben; y por último, los más peligrosos, el grupo de cabeza que va a mil por hora, intentando ganar la posición antes de la subida, como en el Tour.

La situación en este grupo se resume de la siguiente manera. Los cabestros que guían la manada y que en llano ruedan a muerte y los que en llano no pintan absolutamente nada porque no tienen esa fuerza. Y así, esa cabeza de carrera marcha cicloturista se dedica a ir a pegada al coche o furgoneta de la autoridad competente de tráfico que abre la prueba, para ‘pillar el rebufo’.

Así se ve en las carreras marchas cicloturistas, así se ve desde la parte trasera del grupo a medida que este se iba reduciendo con los kilómetros y la dureza. Y, por lógica, al ir tan pegado a los vehículos, se generan situaciones peligrosas.

Razones concretas por las que no hacer tras-moto o tras-coche:

  1. Está prohibido. Con esto ya debería bastar.
  2. La distancia de frenado de un vehículo a motor es mucho más reducida a la de una bicicleta. Si hay quejas de las distintas frenadas entre bicicletas con discos de freno o zapatas, esta es la misma situación, pero con mayor diferencia todavía.
  3. El vehículo a motor reduce la visibilidad por su envergadura. Es posible que con una persona responsable y experimentada en el vehículo delantero nos avisará de frenadas o zonas en mal estado. Un despiste puede suponer una caída grave, y no sólo del primero, sino de todos los que van detrás también.
  4. El rebufo de grandes vehículos puede hacernos alcanzar incluso los 60 km./h. en llano. A esas velocidades, cualquier mínimo riesgo se engrandece. Cualquier bache menor puede suponer una alta probabilidad de caída. A esa velocidad te rompes clavículas, costillas, muñecas, dientes…

Ibai Lejárraga

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Fotografía: Jonathan Cortés

Bilbao, 1992. Periodismo por la Universidad del País Vasco en 2015.

Master MBA en Dirección y Gestión de Empresas de Marketing Deportivo y Patrocinio en el Deporte por EUROINNOVA FORMACIÓN. Gestión de la Comunicación en Entidades Deportivas y Gestión avanzada de RR.SS en el Deporte por la EUROPEAN SCHOOL BUSINESS SCHOOL.

Director Deportivo en HONDARMENDI TXIRRINDULARITZA KLUBA, Director Deportivo en Ciclismo por la ESCUELA VASCA DEL DEPORTE.