El test de esfuerzo

Bienvenidos/as al principio de la pre-temporada 2017. El cuerpo ya ha descansado suficiente, tanto que ha subido demasiado peso. Ahora toca retomar la bicicleta para volver a perder peso, estar en forma y lucir guapos/as en la playa en verano, a pesar de las marcas de sol de ciclista.

Seguramente coincidimos en que hay que empezar poco a poco. Una salida de seis horas con la grupeta habitual el primer domingo no es la manera ideal de comenzar. Las primeras salidas deben ser muy tranquilas. No más de dos horas si llevas poco tiempo con la bici. Pero tampoco mucho más aunque lleves años de experiencia.

Pero lo primero que hay que hacer es un test o prueba de esfuerzo con un doctor especialista en medicina deportiva.

Una prueba de esfuerzo es una técnica de prevención de enfermedades cardíacas y permite conocer el funcionamiento del corazón durante un esfuerzo cardiovascular. Se recomienza hacerla una vez al año, y antes de comenzar la temporada.

La prueba de esfuerzo es un estudio común que se utiliza para diagnosticar la enfermedad arterial coronaria. Permite ver cómo funciona el corazón durante el ejercicio

Texas Heart Institute (Agosto 2016)

captura-de-pantalla-2016-11-28-21-35-47Una prueba de esfuerzo consta, principalmente en una exploración del aparato locomotor, una exploración cardiocirculatoria en reposo, una exploración pulmonar, datos antropométricos y, finalmente, la prueba de esfuerzo como tal.

El protocolo de la prueba de esfuerzo consiste en un aumento progresivo de las pulsaciones conforme aumenta también la resistencia de la bicicleta estática o la cinta de correr. En todo momento, el deportista estará monitorizado para el control del ritmo cardíaco y también la tensión arterial al principio y al final. El final de la prueba de esfuerzo llega con el esfuerzo máximo (o más bien submáximo).

¿Qué beneficios se obtienen con una test de esfuerzo?

captura-de-pantalla-2016-11-28-21-35-57Las ventajas que se consiguen con una prueba de esfuerzo son múltiples. En primer lugar vamos a asegurarnos que no sufrimos ninguna enfermedad cardíaca ni ningún síntoma que pueda entrever cualquier otro problema que afecte al buen funcionamiento del corazón y de los pulmones.

También vamos a tener una referencia del balance de nuestro cuerpo (peso, porcentaje graso, etc.) y cómo evoluciona de un año a otro, y la mejoría que vamos logrando. Por último, vamos a conocer los porcentajes de esfuerzo y las pulsaciones que corresponden al entrenamiento de las distintas capacidades físicas.

Ibai Lejárraga

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Fotografía: Jonathan Cortés

Bilbao, 1992. Periodismo por la Universidad del País Vasco en 2015.

Master MBA en Dirección y Gestión de Empresas de Marketing Deportivo y Patrocinio en el Deporte por EUROINNOVA FORMACIÓN. Gestión de la Comunicación en Entidades Deportivas y Gestión avanzada de RR.SS en el Deporte por la EUROPEAN SCHOOL BUSINESS SCHOOL.

Director Deportivo en HONDARMENDI TXIRRINDULARITZA KLUBA, Director Deportivo en Ciclismo por la ESCUELA VASCA DEL DEPORTE.

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